Las nebulosas, como su propio nombre indica, son nubes gigantescas que toman formas extrañas en el espacio. Están constituidas por concentraciones de gases entre los que predominan el hidrógeno, helio y polvo estelar. Como sabéis, a lo largo y ancho del Universo no sólo existe una galaxia como se pensaba hace décadas, sino que hay millones. Nuestra galaxia es la Vía Láctea y está situada al lado de nuestra vecina, Andrómeda.
Las nebulosas se pueden encontrar en las galaxias que son irregulares y en otras de forma aspiralada. Son bastante importante en el Universo, ya que en su interior nacen las estrellas a partir de una condensación y agregación de la materia.
A pesar de que, a simple vista, son solo nubes de gas y polvo, no todas las nebulosas son iguales. A continuación vamos a analizar cada tipo de nebulosa para conocerlas en detalle.
Una nebulosa oscura no es más que una nube de polvo y gas frío que no emite ningún tipo de luz visible. Las estrellas que contienen son ocultas, puesto que no emiten ningún tipo de radiación. Sin embargo, el polvo del que está formado estas nubes tiene un diámetro de tan sólo una micra.
La densidad de estas nubes es como si fuera el del humo de un cigarrillo. Estos pequeños granos de material se unen para forman un número de moléculas como si se tratara de carbón, silicato o una capa de hielo.
